Celebrando cinco a帽os de Nomad Estilo 馃帀

Celebrando cinco a帽os de Nomad Estilo 馃帀

Hace seis a帽os estaba sentada en la plaza de Aguamarga, tomando una copa con unas amigas, cuando una de ellas me dijo que la tienda de la esquina de enfrente estaba disponible para alquilar. Fue uno de esos momentos en la vida que parece un clich茅, pero un pensamiento golpe贸 mi cerebro como un rayo: "Esa es tu tienda". No ten铆a ni idea de lo que iba a vender cuando estaba negociando el traspaso y firmando el contrato. Todo eso vino despu茅s. Pas茅 meses trabajando junto a los alba帽iles reformando y decorando la tienda, en lo que ser铆a un curso intensivo en la vida de un peque帽o pueblo. Ten铆a un presupuesto peque帽o y cuando abr铆, en marzo de 2015, la tienda ni siquiera ten铆a nombre. Consegu铆 productos locales y de otros lugares que pens茅 que ser铆an atractivos para el mercado, inspirados en mis muchos viajes y por el parque natural que yo ya llamaba mi hogar. Como compradora apasionada, quer铆a crear el tipo de tienda en la que me gustar铆a ir a comprar.

Se podr铆a decir que la venta al por menor est谩 en mi sangre. Mi padre era un empresario de gran 茅xito en el sector que construy贸 un imperio local en un peque帽o pueblo del Reino Unido y yo crec铆 corriendo alrededor de su tienda y jugando entre las cajas del almac茅n. Mi carrera me hab铆a llevado por un camino diferente, al periodismo de viajes y el dise帽o de interiores. Cuando me mud茅 a Andaluc铆a en 2014 en busca de una vida diferente, nunca imagin茅 que acabar铆a abriendo una tienda. Encontr茅 el local en un momento muy dif铆cil de mi vida personal y tener un proyecto creativo en el que centrarme se convirti贸 en una escape que necesitaba desesperadamente.

Mudarme al Cabo de Gata desde Notting Hill en Londres ha sido, como m铆nimo, un choque cultural. Hab铆a empezado a visitar la zona en 2011 y me hab铆a enamorado perdidamente de ella. Los paisajes des茅rticos y las playas v铆rgenes me recordaban a los viajes por Sudam茅rica de cuando ten铆a veinte a帽os. Estaba desesperada por salir de Londres y de un trabajo corporativo implacable que no era lo m铆o. Quer铆a alejarme lo m谩s posible, tanto f铆sica como filos贸ficamente, de la mugre y la suciedad de la ciudad. El interminable hedonismo que hab铆a sido divertido a mis veinte a帽os empez贸 a no tener sentido cuando llegu茅 a la mitad de los treinta. Quer铆a vivir en el campo, con sol, mar y buena comida, y llevar una vida m谩s tranquila.

Para cuando encontr茅 la tienda, hab铆a pasado un a帽o viviendo en un cortijo remoto, mientras sufr铆a por un corto, infeliz y desastroso matrimonio. La tienda era un salvavidas, algo propio que me daba una sensaci贸n de esperanza. Los primeros meses en el pueblo fueron duros. Yo era una forastera y mi espa帽ol estaba oxidado y era demasiado sudamericano. El acento cerrado de Almer铆a era casi ininteligible para mi. Me sent铆 escudri帽ada con una mezcla de curiosidad y desconfianza. Tambi茅n era t铆mida y me sent铆a insegura acerca de c贸mo interactuar, como un pez muy fuera del agua. Encontr茅 un constructor y le ped铆 que me cediera a uno de su equipo para trabajar a mi lado y hacer los trabajos pesados que yo no pod铆a. Insist铆 en que a quien trajera no le importara trabajar con una mujer. El primer d铆a que Jos茅 vino a trabajar conmigo, su esposa Carmen me invit贸 a un caf茅. Por supuesto, no era s贸lo un caf茅, sino una oportunidad para evaluar a la loca inglesa que trabajaba como alba帽il junto a su marido. Parece que pas茅 esa prueba, y pronto me hice amiga de toda la familia.

Mi an茅cdota favorita de esa 茅poca, a principios de 2015, mientras reformaba la tienda, es sobre la famosa Mar铆a del bar de la plaza de Aguamarga. Un d铆a, mientras romp铆amos el falso techo, con los cables el茅ctricos colgando y el lugar lleno de polvo de yeso, Mar铆a vino a ver lo que est谩bamos haciendo. Le dije que no pod铆a entrar de una forma un poco brusca (por una combinaci贸n de cansancio y cierta aspereza brit谩nica) y se lo tom贸 bastante mal. Durante dos semanas, apenas se digno a mirarme cuando la saludaba. Finalmente, exasperada, fui a hablar con ella, mientras se sentaba en el banco fuera de su bar.

"Mar铆a, 驴est谩s enfadada conmigo? 驴Qu茅 hice para molestarte?", le pregunt茅.

Ella resopl贸, y luego dijo con su maravillosa voz grave, "No me quer铆as ense帽ar la tienda".

"Lo siento Mar铆a, era un mal d铆a para visitarla, 驴te gustar铆a verla ahora?" respond铆 yo.

La idea de que Mar铆a, la matriarca del pueblo, me pusiera una cruz antes de que yo abriera, me horrorizaba. As铆 que le hice un tour privado, le mostr茅 las cosas que hab铆a tra铆do para vender y le expliqu茅, lo mejor que pude en aquellos d铆as, cu谩les eran mis planes. Ella estaba encantada de ser la primera en saber lo que la inglesa estaba haciendo con la tienda.

Dos d铆as despu茅s, en uno de los d铆as m谩s duros de la construcci贸n, cuando llev谩bamos trabajando unas doce horas seguidas, me trajo un s谩ndwich de jam贸n y me dijo que no trabajara tanto y que comiera. Hemos sido grandes amigas desde entonces.

Hoy, en mayo de 2020, Mar铆a apareci贸 por la tienda para un charlar un poco y ver las novedades mientras mont谩bamos la tienda para la temporada de este a帽o, y me dijo que todo era bonito. Su opini贸n es tan importante como siempre. Este a帽o estamos, por supuesto, mucho m谩s atrasados de lo normal. En marzo, cuando comenz贸 la cuarentena y nos enfrent谩bamos a la realidad de una pandemia, no ten铆a ni idea de si ser铆a posible abrir este a帽o. A estas alturas parece que tendremos un verano de alg煤n tipo despu茅s de todo, aunque seguiremos llevando mascarillas y asumiendo la terrible p茅rdida de vidas en todo el mundo.聽

Cuando el virus atac贸, yo estaba en mitad de una reforma del local, que ya necesitaba un cambio de imagen. Ahora que salimos de la cuarentena, me alegro de haberlo hecho. Sienta bien empezar de nuevo despu茅s de tanta tristeza y preocupaci贸n. La tienda me ha ayudado a mantenerme a flote durante varias tormentas personales en los 煤ltimos cinco a帽os, y espero que sobreviva tambi茅n a esta. Este a帽o estoy encantada de darle la bienvenida de nuevo a Leles, que me ayud贸 en los comienzos del negocio en 2015. Este a帽o, ella se va a encargar de la tienda y es un placer trabajar con alguien que entiende mi visi贸n y a帽ade su propia creatividad y pasi贸n al proyecto.

Yo tambi茅n estar茅 presente, tanto como pueda. Sigue siendo un proyecto que me apasiona, en un pueblo que considero mi hogar. Aguamarga se ha visto muy afectada por el devastador impacto del virus en el turismo. Muchos negocios tendr谩n un a帽o dif铆cil en 2020. Pero el pueblo se est谩 uniendo para proporcionar el entorno m谩s seguro posible para sus visitantes esta temporada. Somos una comunidad diversa, formada por la gente que ha nacido aqu铆 y los que han llegado de diversas partes de Espa帽a y Europa, y sin embargo tenemos una cosa en com煤n: todos amamos y estamos orgullosos de nuestro hermoso pueblo junto al mar.聽

Espero que vengas a visitarnos pronto, si puedes, y seas parte de nuestra comunidad por un tiempo. Este a帽o es el quinto aniversario de Nomad Estilo y estoy trabajando m谩s duro que nunca en la creaci贸n de una tienda online que reproduzca la calidez y la magia que he intentado crear en mi peque帽a tienda de la esquina en Aguamarga. Me gustar铆a expresar mi sincera gratitud a todos mis vecinos, clientes, miembros del equipo, proveedores y colaboradores que han apoyado mi peque帽o negocio a lo largo de los a帽os. Sigue siendo un honor atenderlos y trabajar con ustedes. Espero verlos muy pronto en Aguamarga.

Simone Topolski